26/2/21

CANTALLOPS. Por la SERRA DE RIÉS, COLL D´ESTELES, SERRA DE CRESTABOCS. Memorial Guerra Civil. Ruta de Senderismo.


La carretera N-340 pasa como un suspiro por el centro de la población. A la entrada de la misma se encuentra un restaurante, "Cal Ton Vell", con tienda de agroturismo de excelentes productos de la zona donde recomiendo parar.
Nuestro coche pasa raudo a su lado y nos desviamos un poco más adelante para adentrarnos en lo que es el núcleo de población, lugar dónde comienza el itinerario.
Y dicha población tiene un llamativo y rimbombante nombre, Cantallops, terminología que recuerda el aullido lúgubre y amenazante de cierto animal...
El día ha amanecido gris y soñoliento. Unas nubes bajas envuelven el ambiente con ese tono que tan agradable me resulta.






Sin más dilaciones, la ruta nos lleva en dirección a la Riera dels Pelagons, que se adentra en plena naturaleza a través de un camino tranquilo y solitario, con olor a humedad... de momento.








La primavera se deja entrever a través de algunos arboles. Las flores blanquean con profusión sus ramas.






Junto al camino, y en un margen de piedras, asoma una negra tubería por la que fluye un pequeño chorro de agua. En este momento nos damos cuenta que esta agua lleva materias fecales ya que un pronunciado y desagradable olor, se deja sentir en el ambiente.





El agua cae directamente a la riera y se va escurriendo por su cauce.






La riera cruza el camino y va serpenteando siguiendo el desnivel del terreno.







El olor és pútrido. Vamos sorteando el terreno mientras crece mi indignación por este acto tan nefasto que alguien consiente con pasmosa tranquilidad. Indagaré y daré a conocer este hecho para que se pueda solucionar este vertido, trasladando las consecuencias al verdadero culpable.






Nos hemos alejado de la riera. Ahora seguimos por el camino principal con abundantes charcos de agua.
















Más adelante encontramos la estructura circular de un horno de cal. La paciente obra constructora de antaño perdura todavía con la ejemplaridad de las cosas bien hechas.






Desde su interior se obseva la gran chimenea donde combustionaba el material que era utilizado para construcción o abono de campos.





Seguimos ruta rodeados de ciertos elementos invernales a los que fijamos la vista en busca de la curiosidad y el detalle.





El camino gira a la izquierda al llegar justo al lado de un puente por el que cruza una carretera comarcal y enfilamos por una trocha que remonta bruscamente.





Nos encontramos en el Coll de Garró, y seguimos las indicaciones de la ruta...





... Vamos por la Serra de Riés.






Cerca de las diez y media decidimos hacer la pausa para el desayuno. Espectacular puesta en escena para el deleite del paladar y del momento. 
Este se prepara "in situ". Tomate para el crujiente pan, atún, aceitunas y una "coronita" bien fresca para acompañar.






Con ligeros efluvios mentales, seguimos el itinerario que va remontando rápidamente... 






Hasta nosotros llegan voces entrecortadas, y adivinamos que indudablemente hay otra gente en la zona. Al lado del camino encontramos haces de ramas apiñados. Al parecer, y de esto nos enteramos más tarde, se recogen para enviarlos a floristerías y usarlos como complemento a los ramos que se preparan. Pero curiosamente, estos haces viajarán hasta... ¡Holanda!.








Vamos en dirección al Col d´Esteles por la Serra de Riés.



                    





Más adelante nos encontramos con una zona que debió ser estratégica durante la guerra civil ya que las fuerzas de la república intentaron detener el avance de los nacionales que se acercaban a Barcelona.
Aquí en la soledad del bosque hallamos una serie de elementos explicativos que hablan por si solos.
"A la memoria de todas las personas que murieron por defensar la libertad"... yo diría "por defensar cada uno su propia libertad".



      
                   


                     



Abandonamos la "zona de guerra" donde debió proliferar el dolor, la angustia y las trincheras.
Más adelante nos internamos por un húmedo sendero que comienza en el Coll d´Esteles y que discurre por el bosque  descendiendo lentamente.
Estamos en la Serra de Crestabocs.








Allá al fondo, entre los arboles y la neblina, puede observarse la población de l´Ordal.






El desnivel se hace cada vez más evidente, el sendero se vuelve cada vez más áspero y pedregoso lo que conlleva un penoso descenso al que hay que estar muy atento.
Al final todo vuelve a su cauce con un regalo para la vista, un viñedo de aire invernal.








Inmortalizamos uno de los momentos de la ruta con otra foto para el recuerdo.





Pasamos cerca de las ruinas de una antigua construcción que se encuentra junto al camino. Siempre que encuentro estas  edificaciones me viene a la mente la eterna pregunta de como debió ser la vida en aquel lugar y en aquel momento.






Más adelante, llama la atención la multitud de troncos cortados y apelotonados en una gran extensión del terreno. Otro interrogante más que nos llevamos a casa.








Estamos ya llegando al final de la ruta, ya que frente a nosotros está la población de Cantallops, que sigue sumida en la misma melancólica soñolencia de la mañana.
Y seguramente muchos días seguirá así. No hay duda de que la vida y el transcurrir del tiempo en estos lugares tiene otro sentido...






Dejo enlace de la ruta de 12,53 Km. de recorrido y desnivel de 386 mts.



Ruta realizada.


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