7/12/17

De SANTA COLOMA DE QUERALT A VALLVERD DE QUERALT. Por SANT SALVADOR DE FIGUEROLA, GUIALMONS y BIURE DE GAIÀ. Ruta en BTT


A punto de finalizar el otoño, asoma por el horizonte un intenso frío preludio de un invierno indeciso que se encuentra ya a las puertas de entrada.
En este ambiente, decido realizar una ruta en Btt. que comienza en la población de Santa Coloma de Queralt, en la comarca de la Conca de Barberà, Tarragona.
Son las diez y media de la mañana cuando llego al punto de inicio del itinerario. Por las calles solitarias cruza de vez en cuando alguna persona con solapa subida y gruesa bufanda tapando la boca ya que que la temperatura de 3 grados no deja demasiadas opciones.
Pero esto no es motivo para desertar de un itinerario invernal por tierras de mi infancia de las que guardo grato recuerdo y a las que dediqué dos entradas en este apasionante blog: Memòria de un temps,  "1ª parte" y "2ª Parte".


Santa Coloma de Queralt. Campanar Major.

Bien pertrechado para evitar el viento frío que corre cuando se comienza a pedalear, paso cercano a la iglesia de Santa María de Belloch y enfilo por solitario camino alejándome rápidamente de la población. El cielo somnoliento apenas deja escapar tímidos rayos de sol.
Cruzo un otoñal bosquecillo con infinidad de hojas caídas cubriendo el sendero y llego a la pequeña ermita románica de Sant Salvador de Figuerola.
 AQUÍ dejo el enlace de otra ruta realizada en este lugar.




Pese al frescor de la umbría, decido detenerme y tomar un pequeño bocadillo vegetal para animar mejor la mañana.
Las piedras de la antigua edificación ofrecen prestancia al visitante ocasional que penetra en el recinto silencioso y solitario, para contemplar la arquitectura religiosa de la ermita con espadaña y campana incluida.





Allá a lo lejos se puede ver la población de Santa Coloma de Queralt en un ambiente propio de la estación otoñal.




El color del  invierno comienza a teñir el paisaje de lejanas y frías neblinas que se desvanecen entre las amarillentas hojas de los árboles y las dormidas tierras de labor. 
Al fondo, las siluetas de las montañas se recortan y cierran un horizonte de frías soledades.




De nuevo en la lucha contra el frío cortante de la mañana, sigo la ruta trazada con anterioridad que me va a llevar a recorrer una parte del interior de esta magnífica comarca.




El sendero cruza otro bosque donde predomina un pequeño robledal.






A lo lejos, el pequeño núcleo de Guialmons al que llego cruzando el terruño solitario.






Guialmons a 699 mts. pertenece al municipio de les Piles, en la Conca de Barberà . La iglesia de Santa María de Guialmons, de estilo románico, domina la población de características calles empinadas.





Después de algunas subidas hay que comenzar aligerarse de ropa. Me detengo a la salida de la pequeña población para adecuar de nuevo la vestimenta.




Más adelante, recortando al fondo la silueta del cim del Monclar, puedo contemplar sobre la colina la población de Biure de Gaià a la vera de su monumental castillo.




Otro invernal paisaje contemplado desde lo alto de una colina me permite vagar entre la imaginación y el recuerdo.




Cruce con una carretera rural que conduce a Biure de Gaià.








No entro a la población al desviarme por otro camino. Desde lo alto se me ofrece otra perspectiva del lugar.




El camino enfila por una umbría todavía helada debido a las bajas temperaturas de la noche. Los rayos del sol no han acariciado todavía este lugar, y quizá no lleguen a hacerlo durante todo el día, ya que por momentos parece cubrirse con algunas nubes deshilachadas.






La soledad del otoñal camino, silencioso y helado, de hojas caídas y de ramas desnudas...
Cruzo raudo entre la hojarasca y la tierra fría.






El camino me lleva hasta la población de Vallverd de Queralt, que pertenece al término de Sarral

El municipio está situado a 4 kilómetros  de Montbrió de la Marca, entre esta villa y el Coll de Deogràcies , 
El topónimo compuesto por Vallverd y Queralt indica dos cosas diferentes. Por un lado, Vallverd es un topónimo románico de carácter descriptivo, ya que hace referencia al esplendor natural del valle donde está situado. Por otro, Queralt indica su pertenencia al señorío de los Queralt, como varios pueblos más de la Conca de Barberà: Rocafort o Santa Coloma de Queralt .
Paso junto a la iglesia de la población...




... y me adentro por las empinadas y solitarias callejuelas donde puedo contemplar la típica estructura rural de calles y casas empedradas en perfecta armonía con el entorno.








Salgo de la población y pasando junto al río Vallverd cruzo por un puente. Me detengo ante un indicador con el siguiente destino a seguir, Montbrió de la Marca.
Se trata de un camino rural al que no me enfrento ya por lo avanzado de la hora. Decido regresar con la idea de volver otro día con el itinerario original que me acercaba a Sarral, Forés, Conesa y de nuevo a Santa Coloma.





El regreso lo realizo por los mismos caminos a excepción de un tramo de la carretera comarcal  TV-2334 con ausencia absoluta de circulación.




De nuevo ocres paisajes de desolado invierno, sobrios y ásperos. 






Las nubes cierran la tenue luz del sol bajo la silueta inconfundible del Montclar.







Decido desviarme del itinerario y acercarme a la población de Biure de Gaià. Nunca deja de sorprenderme el castillo.

AQUÍ dejo el enlace de otra ruta realizada en el ya lejano 2010 que comenzaba en este emblemático lugar.





El día avanza implacable. Voy dejando atrás caminos y senderos que me acercan de nuevo al punto de inicio de la ruta. En ocasiones sopla un viento que arrecia frío y contumaz.




No encuentro ni un alma en todo el camino. Quizá hoy habrán decidido ir a otros lugares más frecuentados por los mortales.
Pero no importa. Me llevo sensaciones que nadie podrá arrebatarme. Me llevo recuerdos que no van a caer en el olvido a pesar de la simpleza del invernal itinerario...




La ruta realizada es de 24,49 kms. de recorrido con un desnivel de 419 mts.
Aquí dejo el enlace del track:



Ruta realizada.
* Y otro enlace de una ruta realizada este verano del 2017 por la comarca de la Conca de Barberà y que deseaba complementar hoy:




25/11/17

TALAMANCA. Por los lugares de la Batalla de Talamanca (1714). Ruta de Senderismo.

Nos encontramos en Talamanca, un municipio de la comarca del Bages en la provincia de Barcelona y  situada dentro del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac.
La población, con un marcado pasado medieval, tiene un gran atractivo turístico. Recorrer sus calles empedradas y sus casas en perfecta armonía con el conjunto, nos adentra en un pasado histórico lleno de relevantes acontecimientos.
Entre sus construcciones destaca el castillo, de origen románico, mencionado por primera vez en el año 967. En la actualidad queda un trozo de torre redonda con almenas, restaurada y modificada, y restos de muros de defensa que rodean el edificio principal.






Talamanca fue punto clave en la guerra de Sucesión entre los partidarios del Archiduque Carlos y Felipe de Borbón, entre los años 1713-1714. El lugar fue escenario de cruentas batallas que no lograron cambiar el curso de los acontecimientos que se desarrollaron.






En 1714 las tropas austracistas del ejército catalán del interior, capitaneadas por el Marqués de Poal, usaron en varias ocasiones el castillo como base de operaciones. Al finalizar el conflicto, el castillo fue desmantelado casi por completo, cumpliendo las órdenes dictadas por Felipe V que obligaban a derribar todos los castillos y casas fuertes catalanas como represalia por la Guerra de Sucesión.












A medida que vamos cruzando la población, nos encontramos edificios de relevante interés, como la iglesia de Santa María de Talamanca, de estilo románico de finales del siglo XII.






El viento, arrastra las amarillentas hojas otoñales que han caído en el empedrado de las estrechas y solitarias calles de la población. Se produce un leve ruido cuando las pisamos con nuestras botas. Después quedan atrás, macilentas y olvidadas, esperando otra ráfaga de viento que las llevará todavía más lejos.





Abandonamos Talamanca por un camino que desciende hacia el fondo de un gran barranco por el que serpentea un pequeño riachuelo, la riera de Talamanca, con apenas unas pocas charcas de agua.










Cruzamos junto a unas construcciones de piedra seca perfectamente ensambladas muy abundantes en esta zona. Nos encontramos en el camino del "Pla del Molí".





En el camino abundan paneles informativos que documentan al senderista sobre los escenarios de la batalla de Talamanca, allá por el 1714.






Es el momento de desayunar. Preparación minuciosa para una degustación en toda regla.








Seguimos por amplias pistas rodeando colinas y montañas. El cielo permanece nuboso pero con ausencia de precipitaciones, lo que da al paisaje un cierto aspecto de sublime encanto.





A lo lejos y en la parte alta de la montaña se puede observar la población de Talamanca, destacando la sobria torre de su castillo.





El suelo reseco por la falta de lluvia, nos deja curiosas estampas fotográficas que no pasan inadvertidas para según que avezado observador. 






Otra curiosa construcción de redondeces formas. Todo un ingenioso saber heredado en el transcurrir de los años.







Al fondo, el camino, casi a tajo del barranco, por el que hemos pasado hace relativamente pocos minutos.






Ahora la pista cruza un bosque con abundante vegetación de altos pinos y robles. La parte más bonita del itinerario.










La pista va por diferentes vertientes de la montaña...






En el horizonte, todo un espectáculo, el "Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l´Obac" con su cima característica más elevada, la Mola de 1104 mts.





Junto al camino, arboles que arañan y hunden sus raíces entre las rocas fragmentadas en curiosos estratos de cierta uniformidad.







Nos encontramos cerca de nuestro destino final. Unos buenos ascensos por pronunciada pendiente nos deleitarán en la última etapa de la ruta.





Asoman ya las primeras casas de Talamanca. El cielo se ha despejado completamente, alejando el intento de una lluvia que se hace ahora más necesaria que nunca. La sequía es ahora un problema endémico ya que hace meses que no vemos llover.






Pasamos junto a la fuente de Talamanca, que se encuentra en un lugar umbrío, junto a un árbol centenario declarado de interés local. La fuente construida en 1683 era usada por los habitantes del pueblo hasta la llegada del agua corriente. 

Junto a ella, una instantánea nos inmortaliza el momento.






En pocos minutos nos encontramos de nuevo en la población y volvemos a cruzar por sus calles empedradas dando por finalizado el itinerario de 12,86 kms. de recorrido y 414 mts. de desnivel.
Aquí dejo el enlace de la ruta. El track es de un tal Miguel Garriga.




Ruta realizada.

* Dejo enlace de otra ruta realizada en enero de 2012 en otra población cercana, concretamente Mura: