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20/5/18

EL DELTA DEL EBRO, ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA. De SANT JAUME D´ENVEIJA a la DESEMBOCADURA. Por el Camino Natural del Ebro. 3ª PARTE.


A la caída de la tarde, nos encontramos en la población de Sant Jaume d´Enveja, a unos 12 kms. de la desembocadura del Ebro.
En este lugar, hace relativamente pocos años la única manera de cruzar el río era mediante el uso de un transbordador que, incesante, año tras año, se encargaba de realizar aquello que ahora, con la construcción del actual puente, se hace casi al instante. El transcurrir del tiempo deja su huella en la memoria de la gente del delta.






La última etapa del Camino Natural del Ebro GR 99, discurre a través del Delta, cuya formación sedimentaria está formada por los depósitos arrastrados por el río que deposita en su desembocadura. 
La existencia de presas a lo largo de su recorrido hacen que estos aluviones sean cada vez más escasos por lo que el delta disminuye su tamaño devorado por el mismo mar cuyo nivel sube implacable año tras año.
El recorrido es prácticamente llano, transitando por bosque de ribera y cultivos de arroz, disfrutando del entorno del Parque Natural del Delta del Ebro.




Caminamos por un tramo donde puede contemplarse el río con todo su esplendoroso caudal. Se pasa al lado de pequeños embarcaderos donde salen barcos que recorren el trayecto hasta la desembocadura..









El sonido de los pájaros y el suave fluir del agua hacia el final de su recorrido. Tal como fluye la vida en el tiempo, hacia un final mas o menos incierto... o quizá no...






Paisajes inundados por los campos de arroz que en esta época del año configuran el ambiente deltaico por el que vamos caminando, maravillados e inmersos por los horizontes casi inmóviles del momento.





Seguimos por el relajado camino natural, agasajados por una naturaleza que poco a poco va a ir sucumbiendo al regazo de la oscura noche.
Después de unos kilómetros rehacemos el camino de vuelta.






De nuevo cerca de la población, realizando grandes giros y trayectorias que de de repente cambian bruscamente de dirección, vuelan gran cantidad de murciélagos. Estos curiosísimos animalillos siempre me han resultado de gran interés ya que son en extremo beneficiosos con el medio ambiente. El sistema deltaico suministra enormes cantidades de mosquitos y ellos son capaces incesantemente de darles  un buen final.
Dan vueltas a gran velocidad alrededor de las farolas que se encuentran próximas al embarcadero de Sant Jaume. Allí las dejamos para que sigan disfrutando de la noche.






Subimos al puente que cruza el Ebro, y a mitad de su recorrido, nos asomamos a la lejanía. Desde este lugar puede contemplarse un horizonte majestuoso donde, a esa hora de la noche, se recrean sensaciones de muy difícil descripción. 
El silencio se evidencia por momentos. Solo se percibe un leve rumor en las aguas movidas por la suave corriente del río.





Dejo aquí un enlace de un recorrido en Btt. por esta parte del camino natural del Ebro donde puede verse el cruce mediante el transbordador.

http://franclips.blogspot.com/2010/09/ruta-ebro-amposta-faro-el-garxal-gr-99.html




29/4/18

EL DELTA DEL EBRO, ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA. Por ¨El Trabucador" y la "´Punta de la Banya¨. 2ª PARTE.


Al fondo, en la lejana línea del horizonte, negros nubarrones presagian la inminente lluvia hasta que repentinamente, estos se rasgan en grandes cortinas de agua que cae a raudales sobre el mar. 
El aire transporta el sonido distante de la tormenta, con el crujir de truenos sesgando el cielo de un extremo a otro mientras se retuerce hasta llegar a nosotros.





Con el paso de las horas parece que la actividad tempestuosa se estabiliza y podremos llegar como hicimos hace un par de semanas a la “Barra del Trabucador”, uno de los brazos del Delta de l´Ebro. Al final de este prolongado brazo arenoso, comienza la gran extensión de tierra llamada “Punta de la Banya”, que tan gratos recuerdos vividos nos trae a la memoria.
Hacia el final de la tarde, comenzamos a caminar cercanos a  las famosas “Salines de la Trinitat”. 




El recorrido va orillando justo donde se desvanecen las olas del extenso mar mediterraneo.
Avanzamos durante casi media hora con el sonido constante del mar y  de las olas, saciándonos de la suave brisa marina que trae un cierto sabor a sal.




Al final, llegamos hasta un mirador donde uno puede deleitarse de unas impresionantes vistas que conforman una vasta extensión de terreno.
El sol, cercano a su ocaso tiñe de color rojizo la inmensa planicie de arena donde emergen en algunas partes extensos matorrales herbáceos donde cobijan los huevos multitud de aves que se se reproducen en este privilegiado lugar y donde vuelan por millares aprovechando el tiempo previo a las horas nocturnas. 




El orto solar resulta como siempre magnífico pero en esta ocasión la escasez de nubes le resta esta grandilocuencia que pudimos disfrutar en la última visita al lugar.
Es la hora mágica donde todo el ambiente se dulcifica, donde el tiempo parece transcurrir más lentamente, con una sensación de indeterminada presencia. 





La observación lejana permite comunicarse con la exultante naturaleza en el momento de máximo esplendor.
Al fondo puede verse recortada la silueta de la "Serra del Montsià" que da nombre a la comarca.








El rumor magnífico del mar y los graznidos de las gaviotas , son los únicos sonidos que se pueden escuchar y que se interiorizan como sensaciones impresas en la memoria. 
Regresamos al inicio de la ruta por el mismo lugar. Las olas siguen desvaneciéndose sobre el extenso arenal.
Allá en la lejana línea del horizonte comienza a elevarse tenue y blanquecina una distante luna llena.






Arrullada por la grandiosidad de este mar, el espectáculo que nos rodea es el más inmenso, el más grandioso que el hombre haya podido imaginar. Es como un sueño inspirado en la mente sublime del Creador.






Debajo de la luna, el oleaje traza un lecho de espuma que avanza imparable en busca de su final, trazando mil sinuosidades en la arena de la playa.

  



Lentamente, la luna asciende hacia el cielo que continúa oscureciendo para que mejor pueda destacar la plenitud de este astro que tanto nos fascina.
El suave reflejo de la luz comienza a afianzarse sobre húmeda y pulida superficie de la arena.






Dejamos atrás todo este momento de indescriptibles sensaciones. A veces, casualmente, podemos contemplar aquello que en ningún momento teníamos previsto ver.
Las casualidades de la vida son, en ocasiones, un obsequio para nuestra mirada.






Aquí dejo un vídeo de este momento tan particular.





Puede verse la 1ª parte de estos momentos trascendentales de existéncia en este enlace:

http://franclips.blogspot.com.es/2018/04/el-delta-del-ebro-entre-el-cielo-y-la.html



14/4/18

EL DELTA DEL EBRO, ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA. Por ¨El Trabucador" y la "´Punta de la Banya¨. 1ª PARTE.


Un poco avanzada la tarde llegamos a uno de los parajes naturales mas interesantes de la desembocadura del Delta de l´Ebro.
Pasamos por la pequeña población de "Poblenou del Delta". En esta ocasión apenas nos hemos detenido y siguiendo la estrecha carretera que nos lleva hasta la "Platja del Trabucador", se llega a la zona de las "salines de Sant Antoni", lugar donde puede admirarse una vasta panorámica del entorno deltaico.





Aquí confluyen numerosísimas especies de aves que han encontrado su hábitat ideal entre lagunas de salitre y dunas litorales.
Al fondo pueden verse extensas colonias de flamencos, patos, gaviotas, y demás fauna ornitológica.
Decidimos seguir con el coche hasta el final de la barra del Trabucador. Aquí finaliza el trayecto en coche, junto a las "Salines de la Trinitat" y comienza la llamada "Punta de la Banya".
Hace unos años, en 2011, realizamos una excursión en esta zona que queda explicada en este enlace:


A partir de aquí comenzamos un tranquilo paseo al borde del mar en dirección a un mirador que se vislumbra lejano, entre el neblinoso horizonte y a una media hora de distancia.
A nuestra derecha puede verse la "serralada del Montsià" mientras el sol comienza lentamente a declinar.





Se advierte su presencia difusa detrás de unas franjas de nubes que se extienden más allá de las montañas.
Vamos por la orilla del mar inmenso mientras las olas se desvanecen constantes sobre la arena.
El rumor del mar es inmenso, apocalíptico, grandioso. El lugar un extenso desierto de horizonte infinito y solitario.
De vez en cuando las olas han arrancado la arena de la playa dejando al descubierto grandes rocas que han estado sepultadas durante años.




El aire húmedo de la tarde llega hasta nosotros envolviéndonos con un suave olor a sal.
El sol en su ocaso ha cruzado las nubes del horizonte y nos brinda un espectáculo magnífico sobre las montañas lejanas.







Es un momento de encuentro mental, de evasión, de regreso a ensoñaciones latentes en el subconsciente de nuestros propios genes.
Es un magnífico cuadro donde se plasma y entrelaza todo el esplendor de la creación desde sus orígenes.
Y de repente, del horizonte lejano del mar, va ascendiendo  con una sutileza esplendorosa una columna con toda la gama y frecuencia de colores que el ojo humano puede ver.
Un magnífico arco iris se está formando lentamente en el cielo creando un semicírculo perfecto.
Si observamos con mayor precisión puede incluso verse otro arco iris doblando al primero.
Sin duda es la unión perfecta entre la tierra y el cielo. 




Esta visión hace que me vengan a la memoria imágenes de lejanos mundos donde impera una extraña realidad entre sensaciones de aires apocalípticos y remotos.
Estamos asistiendo a un espectáculo de tal majestuosidad que sin duda, no vamos a olvidar.
Los colores del arco iris podrán observarse durante unos quince minutos. Luego como por arte de magia, se van a  desvanecer como lo hacen los sueños en nuestra mente.





Decidimos regresar sin haber llegado a ningún lugar concreto. El aire y el rumor intenso del oleaje ha envuelto este tiempo detenido ante la mirada atónita de los sentidos, reflejo de una magnífica experiencia que perdurará hasta el fin de nuestros días.






Aquí dejo un vídeo de este irrepetible momento.





Puede verse la 2ª parte de estos momentos trascendentales de existéncia en este enlace:

https://franclips.blogspot.com.es/2018/04/el-delta-del-ebro-entre-el-cielo-y-la.html



31/8/12

DELTA DE L´EBRE. UN RECORREGUT PER LA NATURA CAMINANT I EN BTT. ALBUM FOTOGRÀFIC. 2012.

Durante todos estos días han sido innumerables las salidas por el Delta de l´Ebre ya sea paseando o en  bicicleta. Una selección fotográfica, nos ayuda a la espontánea reflexión de la mente. Sobran de momento las palabras.




La araña y sus criaturas.

Perdida en el centro...

El ocaso. Serra del Montsià.

Bunker guerra civil. Bahía de los Alfaques.

La triste mirada...

Canales cerca de La Tancada. Poblenou del Delta.

La Tancada.

Poblenou del Delta.

La casa de los "ratpenats".

Plácidas rutas.

En Btt por el delta de l´Ebre.

En Btt. Entre arrozales.




El habitante interior...

Platja junto al Fangar. Delta de l´Ebre.

En la punta del Fangar...


El bíker en plena exhibición.


El sol enciende la madrugada con nuevas mordeduras en la línea del horizonte y arrastra hasta el ocaso el declive de su viaje. 







Mirando al mar...

La luna brilla, el verano termina...

Y las palabras llegan finalmente.

Se desvanece el verano.

Se van consumiendo los días en el calendario con la misma indiferencia que damos al transcurso de las aguas por los cauces de los ríos o al viento que altera la quietud de la veleta. No sabemos en qué momento los helechos han humillado sus testas ocres y anuncian el otoño; cuándo el color morado de las flores del tardío (los “espanta pastores”) tiñe de ausencias el paisaje; cómo se han ido enterrando tantos matices del verde intenso de los prados entre derrumbes y rastrojeras; en qué lugar y hora descubrimos nuestras sombras alargadas si hace nada, en ese mismo contexto ellas lamían nuestros pies… El sol enciende la madrugada con nuevas mordeduras en la línea del horizonte y arrastra hasta el ocaso el declive de su viaje. Caen las horas del reloj vencidas por el silencio de los anocheceres más tempranos: nuevos acordes del tiempo en el armónico deambular de la vida.
Los niños entretienen las últimas fechas del verano en los preparativos del cole: algunos finalizan remisos aquellas tareas escolares inacabadas y otros van consumiendo los juegos con ese tinte nostálgico de los finales de los cuentos. Los pueblos, en estas fechas, se van quedando vacíos de gentes y aguardan soledades y sueños de esperanza para  un próximo año. 

Guadalupe Fernández de la Cuesta.