19/3/11

LA SERRA DE QUERALT I LA VALL DE SANT MAGÍ. PONTILS, OBAGA DE RIUDEBOIX, BELLPRAT, CASTELL DE QUERALT, SANT MAGÍ DE LA BRUFAGANYA, VILAPERDIUS. RUTA DE SENDERISME.

Son las 6 de la mañana. Todo está preparado para realizar una nueva ruta de senderismo.
En esta ocasión mi guía será el libro, ya comentado en alguna ocasión del autor Ignasi Planas de Martí.
La ruta es como una continuación de la anterior, realizada en el mes de febrero, de Pontils a Riudeboix, pero en esta ocasión mucho más extensa…
Está amaneciendo desde mi balcón, una instantánea...


Amanece que no es poco. Desde mi balcón. Ciudad...

Hacia las nueve menos cuarto me encuentro ya en Pontils. La temperatura es de 7º y mientras me preparo para comenzar, observo en el mismo tejado de la iglesia, diferentes pájaros, mientras una gran variedad vuelan por todas partes. Las mañanas están bien ocupadas.
A las 9h comienzo la ruta por una parte del GR. 


Comienzo de la ruta.

El primer sembrado hacia la primavera.


En el lejano horizonte la silueta del Castell de Queralt.

Llego al poco ante le río Gaià que debo cruzar. Las intensas lluvias de los últimos días han hecho crecer mucho el caudal. No puedo cruzarlo…


El riu Gaià.

Más allá, un gran árbol caído sobre el río me ofrece una improvisada pasarela no excenta de gran cantidad de ramaje que voy apartando con dificultad. El otro lado está copado por multitud de plantas de espinosas.


Cruzando el Gaià por este tronco.

Consigo vencer la barrera, y siguiendo por el camino hacia l´obaga de Riudeboix me encuentro con una gran masía. En la pared de su portalón de entrada todavía permanece un número… el 28 de no sé que calle…La casa está un poco ruinosa y permanece abandonada. Decido explorar…
El abandono es total…pero resulta interesante visitar sus estancias…


Masía en el nº 28 de no se que calle.


La ventana indiscreta...

El triste hogar ya no dará calor a nadie.

El escusado al fondo.


La buhardilla bajo tejado.

Sigo la ruta. Paso por las ruinas de Cal Macià y me detengo de nuevo. Ahora tengo que cruzar nuevamente otro río, el Riudeboix. También baja bastante crecido. No tengo opción, a pesar de la baja temperatura del agua, tengo que quitarme las botas y cruzarlo descalzo.


Cruzando el agua fría del Riudeboix.

Al otro lado la tierra me espera completamente embarrada.


Al otro lado del Riudeboix.

Sigo el camino, ahora sin dilaciones por la frondosa y tranquila obaga de Riudeboix. Espléndida, solitaria, tranquila…la mente descansa y se respira el olor a humedad.
 El Riudeboix es un torrente de agua constante y de curso rectilíneo y de un desnivel poco acentuado. En cinco km. de subida, el desnivel es de cien metros. Hasta Bellprat, la dirección a seguir es NE.


Per l´obaga de Riudeboix.

El camino está plagado de multitud de montículos de arena a modo de protuberancias terrenas. Se trata de hormigueros, a miles, por todas partes...


Hormigueros en la ruta.

La casa de Riudeboix.

Ya se ve la casa de Riudeboix en lo alto de un tosal
Justo antes de llegar a la carretera de la Llacuna a Santa Coloma xde Queralt que lo cruza, decido parar para comerme unos buenos trozos de coca comprados esta misma mañana en la pastissería L ´Espiga, en el barrio de Fátima, al lado de Igualada. Como en la otra excursión...


La tradicional coca amb xocolata

Sigo dirección hacia Bellprat. Al poco me cruzo con el GR que lleva a la cima del Castell de Queralt sin pasar por este pueblo, pero como dice el autor de la guía, es preferible llegar hasta Bellprat y dar más vuelta aunque se tarde más tiempo  porqué “l´antic camí de bast de Bellprat a Queralt, poc frecüentat, és més encisador”.


Hacia el Castell de Queralt.

Pronto aparece “l´horizontalitat harmoniosa de Belprat”, situado encima de un montículo a 652 mt. de altura.
Entro al pueblo solitario, y voy subiendo por empinadas callejuelas silenciosas. No se ve a nadie. Sólo escucho el ruido de mis pasos…hago algunas fotos…


La horizontalitat harmoniosa de Bellprat.

Carrers de Bellprat.

Portalada de una casa de Bellprat.

Esglèsia de Bellprat.

Miro,...observo,... veo,…una casa en venta…creo que voy a llamar al teléfono por curiosidad.


Se vende casa en Bellprat.


La primavera en flor.

Rodeo el cementerio de Bellprat al salir y me dirijo hacia Cal Sanüja, otra gran masía agrícola. Allí me desvío dirección SE. La brújula que llevo conmigo es de una gran ayuda. Cruzo un torrente llamado de Cal Gol.
Continúo el camino…encuentro un primer desvío…lo dejo, y al segundo lo sigo hacia arriba, cruzando varias paradas de sembrados. Cuando acaba, por la izquierda comienza un inicio de sendero “molt poc vistent”. Afortunadamente unas piedras y un enhiesto tronco de árbol colocado estratégicamente por otros senderistas, me advierten del “camí de bast o de ferradura”.


El castell de Queralt más cerca.

El sendero se introduce por el bosque de la Sierra de Queralt. Es muy agradable pero al poco comienza a empinarse más y más. La subida es dura pero voy ascendiendo sin mucha dificultad, por entre las rocas y canales de agua, por el llamado Clot de les Marrades.


Camí de bast, camí de ferradura.

Llego a  la cima y ahora encuentro las señales del GR abandonado antes de Bellprat. Ya estoy a tocar del Castell de Queralt.


Por el GR, el castell de Queralt.

Indicadores un poco oxidados.

Hacía ya muchos años que no visitaba el Castell de Queralt.. La última vez subí con mis dos hijos pequeños. Recordé aquella tarde de verano…creo que entonces el niño tenía unos 4 años y la niña 6…
En lo alto de la fortificación, todo son ruinas, pero permanece como siempre lo que he visto a lo largo de los años.
Allá a lo lejos, Bellprat, Santa Coloma de Queralt… y por el otro lado la iglésia románica de Sant Jaume de Queralt.

Panorámica desde el Castell de Queralt.

Sant Jaume de Queralt.

Ruinas del Castell de Queralt.

Junto a la carretera hacia Santa Coloma de Queralt.

Abandono el lugar por un tortuoso camino que desciende y llega hasta la carretera de Santa Coloma de Queralt. La sigo hacia la izquierda, en dirección al cruce con la de Sant Magí y Pontils.
Enfilo al llegar a este cruce, por un camino dirección Sur. 


Campos sembrados y el Montclar al fondo.

El plácido camino me lleva al cabo de un buen rato hasta la “colladeta dels Apòstols”, paso de entrada a la vall de Sant Magí.


Señalización del "Collet dels Apòstols".

Por el camino se conservan algunos ejemplares decrépitos de robles centenarios.
Recuerdo de mi infancia al visitar este lugar a raíz de una popular romería, que siempre me escondía dentro de su tronco por estar completamente al aire. Me decían que el ermitaño Sant Magí se refugiava dentro…esto me impresionava mucho…el santo vivía en una cueva, situada detrás del santuario.
En la plaza del santuario corretea un niño con una pelota. Hay varias estancias aquí y deben vivir los fines de semana.


Llegando a Sant Magí de la Brufaganya.

Santuario de Sant Magí de la Brufaganya.

Sant Magí.

Roure centenari de Sant Magí.

Más abajo junto a las fuentes, hay varios grupos de personas que han escogido este lugar para pasar un rato y comer un picnic.
Descanso junto a les Fonts de Sant Magí. El agua que mana dicen que es milagrosa…sigo el camino.


Fonts de Sant Magí de la Brufaganya.

Voy hacia la casa de les Fonts y de allí dirección SO, por un espléndido paraje hacia el “collet de L´Angel” a 722 mt.
El camino principal nos va acercando poco a poco, entre bosques y campos de verde sembrado a lugar de Vilaperdius.


Hacia Vilaperdius.

Ruta plácida hacia Vilaperdius.

Llego a Vilaperdius y decido entrar en el pequeño lugar, parece deshabitado. Tampoco esta vez se ve a nadie…


Vilaperdius.

No encuentro la ruta que me lleva a Pontils ya que se trata de un sendero de difícil acceso. Al final voy por otro camino mucho mas amplio que pasa por la llamada “Clotada del Darrere de Vilaperdius”.
Aquí me encuentro con una sorpresa sabida. Una “pedrera” que no parece lo que es desde la carretera. Es bastante grande y seguramente pasa desapercibida por los grupos ecologistas. Allí nadie dice nada a los depredadores de de piedras porque pocas personas conocen la “pedrera”… Y siguen destrozando la montaña… es terrible, es una lástima…


Pedrera infame.

Otro aspecto de la escondida pedrera de Vilaperdius.

Clotada del Darrere de Vilaperdius.

Escucho ruido de cencerros a lo lejos. Al final descubro que se trata de una pequeña explotación ramadera junto a las excavaciones de la cantera.


Extensión ganadera en la clotada de Vilaperdius.
        
Por la pista en constante descenso, llego finalmente a la carretera de Santa Perpetua de Gaià a Pontils. La sigo hacia la derecha y llego finalmente a Pontils punto final de la larga ruta.


Carretera hacia Pontils. Final de ruta.
            
Estoy convencido que este recorrido entusiasmaría al sr. Pep Ulldemolins con su btt. Des de aquí le animo a realizarla… pero en sentido inverso. Espero que lo publique pronto en su blog rutero: “Le petit Roc”.
Miro el reloj… son las 17:30 de la tarde… he caminado desde las 9 de la mañana… y casi no he parado.
Han transcurrido ocho horas y media… ¡impresionante¡, y podría seguir…
Me ha encantado esta ruta y he vivido con intensidad cada momento del camino. Mientras, sigo pensando en los lugares que he ido descubriendo en esta excursión. Son vivencias con recuerdos de la lejana infancia.
¡Ahí queda eso!.

                 
Ruta seguida por este caminante.

                     

5/3/11

RIBES DE FRESER. BRUGUERA. SANTUARI DE MONTGRONY. TREGURÀ

Este sábado 5 de marzo de 2011, nos hemos reencontrado con el grupo en Ribes de Freser y para comenzar  nos desplazamos por una retorcida carretera, hasta llegar al tranquilo pueblo de Bruguera.
La población tiene aires de pesebre invernal y como tal unas instantáneas.

Bruguera.



El pequeño campanario de Bruguera.

El frío reinante, invita a entrar en la fonda del pueblo para tomar algo. Apetece algo caliente, un té por ejemplo. Y estando allí, conversando de cualquier cosa con los amigos arropados por el calor de una antigüa estufa de leña, observo como la abuela de la casa,  sentada en un rinconcito de la estancia junto a un diminuto ventanuco, hace punto y ganchillo... como antes. 
No puedo evitar filmarlo. 

(Cuando tenga la filmación montada la colgaré, pero llevo casi dos años para hacerlo. Juro que lo haré))

Al día siguiente, domingo, hemos ascendido por una sinuosa y empinada carretera rural, hacia el Santuario de Santa María de Montgrony.
Aquí tenemos muy buenas vistas.

El Pedraforca.

El Santuario de la Virgen María de Montgrony se puede visualizar de forma majestuosa desde la misma población de Gombrèn. Desde el siglo IX se venera una imagen de la Virgen María de Montgrony, y se rinde culto en la iglesia de Sant Pere de Montgrony. Una hospedería da acogida al visitante. Al lado mismo del hostal se ensarta la famosa escalera atribuida al conde Arnau, la cual comunica la capilla de la Virgen y la iglesia románica de Sant Pere de Montgrony.


Altar de la ermita de Nª Sra. de Montgrony

La Virgen María pertenece a las denominadas "vírgenes halladas". A raíz de la invasión árabe fue escondida en el lugar dónde ya se había venerado, encontrada en el año 804, conjuntamente con una campana. Ante el hecho de que la Virgen se apareciera misteriosamente a la una cavidad de la vertiente rocosa, se decidió erigir una capilla en el mismo lugar, que es en donde se ha venido haciendo hasta nuestros días.


Esglèsia de Sant Pere.

Virgen y Niño en la Iglésia de Sant Pere

Ruta hacia "El forat del Sant  Ou"

La nieve reciente.


Cartel indicador hacia "l´avenc"

El "avenc"
 
El forat de Sant Ou és un avenc de més de 70 metres de profunditat. No va ser fins la primera dècada del segle XX, quan Mossèn Norbert Font i Sagué, introductor de l´espeologia a Catalunya, explorà per primer cop l´avenc, tot certificant des del fons del forat que aquest no tenia sortida ni cavitats subterrànies. En l´actualitat el forat es troba protegit per unes valles de fusta que alerten del perill de caiguda. 


Forat o avenc del Sant Ou


Des de la hostería de Montgrony.

Después nos hemos dirigido hacia Camprodón y des de allí vamos subiendo por una tortuosa carretera de montaña hacia el pueblo de Tregurá. Un lugar tranquilo y aislado donde el reposo está asegurado.
El pueblo de Tregurà, es el más alto de la Vall de Camprodon a 1.425 m. Se compone por el núcleo de Tregurà de Dalt, y el de Tregurà de Baix, más a poniente ya unos 75 m más abajo, entre ambos hay algunas casas, llamadas el Vecindario del Mig.
Es también el pueblo mas frío de la comarca, y la gente,se dedica mayoritariamente a la agricultura y al ganado. Hemos tenido que dejar paso libre a este ganado descendiendo de los prados de alta montaña.


"STOP", dejen paso.

Hacia el establo.

Aprovechamos para calentarnos un poco en la Fonda Rigá, establecimiento que domina desde lo alto todo el pueblo. La niebla va cayendo sobre la montaña...


 
La agradable chimenea invernal.

La hora del Té en la Fonda Rigà.

El valle invernal desde Tregurà.

Así, con el regreso a la "civilización",  termina otro fin de semana muy bien aprovechado.