5/5/12

PER TERRES DE LA LLACUNA.DE TORREBUSQUETA AL PUIG CASTELLAR I LA PLANA D´ANCOSA. ROURES Y AVENC D´ANCOSA. Ruta de Senderisme.


“En aquesta ocasió farem una passejada pel terme de La Llacuna, municipi situat al sud-oest de la comarca de l´Anoia.”. De esta manera comienza la descripción de otro de los itinerarios de nuestros guías naturísticos preferidos, Cisco Guasch y Xavier Bayer.


La Llacuna. Al fondo Montserrat.

El término de La Llacuna, constituye un lugar privilegiado, tranquilo y sosegado donde el transcurrir del tiempo parece distinto al de otros lugares… (¡Qué raro ha quedado esto! ).
El recorrido se inicia cerca de este municipio, concretamente en Torrebusqueta, un núcleo de población con unas pocas casas apiñadas cerca de la serra d´ Ancosa.



Font de Torrebusqueta.

Son alrededor de las nueve de la mañana cuando comenzamos nuestra plácida caminada hacia el “Coll del Corral”. 


Sembrados de mayo.

El día anterior ha estado lloviendo, por lo que encontramos el camino un poco embarrado. El olor de la tierra mojada, es todo un regalo.


Hacia el "Coll del Corral".

La ruta plácida.

Montserrat aparece...

Pasamos por el “molí del Nin” y la “masía de les Clotes”,  lugar donde encontramos los primeros indicadores del camino que nos van a dirigir en poco más de quince minutos al “Coll del Corral”.



Señales evidentes.

Aquí comienza un empinado sendero que nos llevará hasta nuestro primer objetivo, el Puig Castellar de 944 mts.
Y poco a `poco vamos remontando por el pintoresco sendero repleto  en sus bordes por la planta de tomillo  denominada también “farigola” o “timó”.


Hacia el puig Castellar.

Encontramos grandes charcos en el camino con huellas de diferentes animales que han pasado por aquí. En la foto señalando los excrementos de un "toixó" o de una "guineu".  Observamos también las huellas de un “cavirol”.



Señalando "algo".

La huella...

Las vistas que vamos observando son excelentes. Al fondo podemos distinguir la característica forma del Montclar. En otra ocasión ya subí a esta montaña coronada por una pequeña ermita. Si estáis interesados en el itinerario, hay una entrada en este blog, titulada “Al Montclar per Biure de Gaià”. No os lo podéis perder.

El Montclar.

En pocos minutos de ascenso, alcanzamos el primer objetivo de nuestro recorrido.

Caseta en puig Castellar.
 
Puig Castellar. El  vértice geodésico constituye una gran atalaya de 944 mts.

Los aventureros en el vértice geodésico.

La vistas son magníficas. Montserrat, el Garraf, els cims del Formigosa y el Montagut, la serra del Montmell, Sta Coloma de Queralt, Saballá del Comtat, La Llacuna, La Pollina, etc.
Encontramos varias antenas de comunicación junto a las casetas reservadas para su funcionamiento.


Panorámica. Puig Castellar.

Vértice geodésico. Puig Castellar.

Cerca de este lugar, se encuentra un poblado ibérico. Descendemos por la otra vertiente para ir en su búsqueda. Tras un prolongado tramo que nos lleva cerca de “La Pollina”, advertimos que hemos errado en la ubicación de dicho poblado. El lugar de La Pollina lo visitamos en una anterior excursión (Ver otra entrada de Blog: Pontons).
Remontamos otra vez deshaciendo el camino hacia puig Castellar y finalmente, podemos encontrar la ubicación correcta del poblado ibérico.


En busca del "poblat ibéric"

Dirección acertada...

El lugar es de difícil identificación ya que el deterioro de sus ruinas apenas se deja ver entre la maleza del monte.



Señalando hacia La Pollina.

Pero este es sin duda el lugar mas idóneo para disfrutar de un desayuno completo. Y de la mochila aparecen la famosísima “coca de l´Ordal” que hemos comprado esta misma mañana en nuestro paso por esta población.
Y aquí, en este insólito lugar,  podemos degustarla con “plenitud”. La “coca amb xocolata” hace las delicias de estos dos caminantes.


Coca amb xocolata. Elaboració "Cal Pelegrí" a l´Ordal.

Una vez concluido el desayuno, remontamos de nuevo hacia Puig Castellar, y una vez en la cima comenzamos el descenso que nos llevará hasta la “Plana de Ancosa”.


Tranquilidad y sosiego...

El camino suave y tranquilo nos lleva al cabo de un rato hasta una fuente. Se trata de la “Font de les Canals”, un lugar curioso situado al borde del camino por el que caminamos.


La font del camí.



Seguimos la ruta y encontramos ya los primeros ejemplares de orquídeas. Realmente son interesantes ejemplares que no nos cansamos de fotografiar.


Hacia la Plana d´Ancosa.


Orquídea en en camino.

A lo lejos vemos ya la Casa de Ancosa, una gran masía que en su tiempo fue granja de monjes del Císter. Se establecieron aquí antes de fundar el monestir de Santes Creus, pero las dificultades de la zona hicieron que se abandonara el lugar.


La casa d´Ancosa.

La casa i el monestir d´Ancosa.

El recorrido transcurre cerca de este lugar. De regreso ya tendríamos la oportunidad de visitar esta casa. Nuestro itinerario sigue ahora por un pintoresco caminejo donde abunda el tomillo y el romero. 


El camino encharcado.


Aprovecho para ir recolectando tomillo y otras hierbas aromáticas, a medida que vamos avanzando, En previsión ya había llevado unas tijeras de poda para este hacer.


Tomillo y otras hierbas aromáticas.

Y podemos ir disfrutando con una temperatura muy suave de unos caminos donde impera la soledad y el sosiego.


Hacia otro destino.

Llegamos a los “Roures de Ancosa”. Se trata de unos robles catalogados como monumentales, y ciertamente, hacen honor a su nombre.


Al costat del Roure d´Ancosa..

El Roure d´Ancosa.

A partir de aquí, vamos a ir avanzando con un recorrido circular por una parte de esta extensa planicie que constituyen “Les Planes d´Ancosa”.


El "orquis socarrat".



Un mundo de fantasía.

Realmente sorprende la ingente cantidad de plantas que han crecido por todo lo que nos rodea.


Per les planes d´Ancosa.

Orquídea.

Y así, durante poco más de una hora vamos deleitándonos con este fabuloso panorama. 




Llegamos finalmente a otro curioso lugar.
En medio de esta planicie, se encuentra “l´avenc d´Ancosa”. Una cavidad  de unos treinta metros de profundidad formada por un proceso cárstico producido por el agua. Realmente resulta espectacular encontrarse este “agüjero en la tierra”.


L´avenc d´Ancosa.

Oscuras profundidades. Avenc d´Ancosa.

Aprovechamos para comer algunas frutas y continuamos de nuevo pasando por los “roures d´Ancosa” para dirigirnos hacia la “Casa d´Ancosa”.


La casa d´Ancosa, solitaria...

El terreno está tapizado en su mayor parte de “farigola”, por tanto, sigo con la recolección. Una bolsa de papel que me he colgado a la mochila sirve para ir almacenándolo.


Recolección de tomillo.

Pasamos por una cisterna de piedra que servía para el precario mantenimiento de los habitantes de la casa que ya tenemos cerca.


El pou d´Ancosa.

La masía está abandonada y ha comenzado a derrumbarse inexorablemente. Cerca de esta se encuentran las ruinas del monestir de Santa María de Valldaura también conocido como monestir d´Ancosa.


Estancia de la casa d´Ancosa.

Exploramos el interior de la masía. Por unas precarias escaleras subimos lentamente al piso superior. Sorprende ver su interior que lentamente el tiempo se encarga de olvidar.

Como un habitante d´Ancosa.

Casa i monestir d´Ancosa.

Un camino parte de la casa y se dirige hacia el "Coll del Corral", lugar por el que ya hemos pasado con anterioridad.
Atras queda solitaria la "Plana d´Ancosa".






Cerca ya de las dos de la tarde llegamos al "Coll del Corral" . De aquí reseguimos el camino hacia nuestro destino final.



Indicador. Coll del Corral.

Terres de La Llacuna.

Estamos cerca de Torrebusqueta. El trayecto lo cubrimos en otra media hora de tranquilo descenso por un camino muy agradable.


Hacia Torrebusqueta.

Hemos llegado a Torrebusqueta, punto final de nuestro recorrido. A partir de aquí, ya podemos comenzar a disfrutar  del saludable recuerdo de esta mañana del mes de mayo. (también esto ha quedado raro, pero aquí se queda...).
Ruta realizada: 17 km. aprox.


Torrebusqueta.

A partir de ahora, comenzaremos a preparar un nuevo itinerario…


Nuestra ruta. En azul en busca del poblat ibéric.


Acuarela de ruta.

21/4/12

MATAGALLS. DE COLLFORMIC AL CIM DE MATAGALLS. TURÓ GROS. COLL DE SAPRUNERA. Ruta de Senderisme.

                                                 


Este sábado del mes de abril, hemos decidido realizar un itinerario más  alpino. Nuestra ruta ha sido subir a uno de los mas conocidos “cims” de nuestra geografía, el “cim de Matagalls” de 1690 mt. La ruta la hemos iniciado en el “port” de Collformic. La temperatura hacia las nueve de la mañana es de 8 ºC , con un cielo completamente cubierto por espesas nieblas que el viento empuja hacia las montañas que tenemos frente a nosotros.

Punto de partida. Collformic.

La típica señalización.


Las últimas hojas del invierno.

Y con estas perspectivas, comenzamos el ascenso por los pedregosos senderos que nos van a llevar hasta esta clásica cumbre.


Collformic... mas lejos...

El camino tiene desde su inicio prolongadas subidas, pero gracias a nuestra plena forma física, no tenemos ninguna dificultad en realizar el ascenso. Y en este ascenso, vamos encontrando otros senderistas que también se dirigen hacia el mismo objetivo.


Subiendo y subiendo...

 Por otra parte, a medida que vamos avanzando, podemos disfrutar de impresionantes vistas desde lo alto. Las nieblas dan al paisaje un aspecto fantasmagórico y nos va sorprendiendo en todas sus manifestaciones.


Mar de niebla en el cielo.

Plácida ruta hacia Matagalls.



 
Pedregoso sendero...

En ocasiones el sendero no resulta tan empinado y cruza por terrenos mas llanos.


Caminando en horizontal...


 Obsérvese el "cráter" en la ladera del monte.

Otra vez subiendo...

Señales en la niebla.

La niebla invasora.

La niebla nos envuelve.

La hora del desayuno está a la vuelta del camino y, por suerte encontramos  unos enormes hayedos o “fagedes” que nos van a proteger en parte del viento que cada vez se va incrementando.

La fageda. L´hora d´esmorzar.

El pequeño bosque, resulta ser el lugar idóneo para la parada de rigor. Muchas de las hojas se mantienen aún en las retorcidas ramas. Parece que los brotes nuevos de la primavera están a punto de asomarse.
 
 


Los brotes, a punto...

Junto a  un “grand faig”, montamos el “campamento”  para el improvisado desayuno. Aquí puedo disfrutar aún un buen trozo de “coca de l´Ordal”, aún de la anterior excursión realizada a finales de marzo.


Entre la hojarasca...asoma tímida...

Y también como es habitual, el compañero encuentra  entre los árboles, el insólito marco de la inspiración  divina.


Inspiración bajo las hojas.



Una vez satisfechas las apetencias alimentarias, reemprendemos el camino con notable euforia y optimismo.


Hacia el último tramo...
Y volvemos a ascender y a seguir ascendiendo para seguir subiendo más hacia la cumbre. La niebla sigue siendo muy espesa. El viento va arreciando y la temperatura va bajando a medida que vamos acortando la distancia hacia la cumbre.

Prop del cim...

 Y finalmente, vamos acercándonos a la “creu de Matagalls”, monumento que se encuentra en la cima de la montaña.


La creu de Matagalls.

El frío al llegar junto a la cruz es muy intenso, con una gran ventisca que va lanzando la niebla más allá de las cumbres. Por suerte, no me ha cogido desprevenido con la ropa. A la salida he sospechado la bajada de temperatura, y he acertado con la indumentaria.


Otra vez la niebla misteriosa...

Y aquí, un pequeño vídeo del neblinoso momento.




Nos refugiamos al otro lado de la monumental cruz para evitar la ventisca y el frío. Hay mas gente buscando protección, no somos los únicos. 


Protegidos tras la Creu de Matagalls.

Aprovechamos para fotografiar las vistas que se extienden al otro lado de la montaña, aunque hoy debido a la niebla, estas son prácticamente invisibles.


Creu de Matagalls. Detall.

Com sempre, un vers de Verdaguer.
                            

Des del cim de Matagalls.




Seguimos nuestra ruta circular hacia la otra vertiente. Esta resulta mucho más plácida ya que transitamos por terreno rocoso que va descendiendo con bastante lentitud. El viento, no obstante sigue arreciando fuerte.

Descendiendo del Matagalls.

Cerca de este lugar, el mapa nos indica una fuente, la de Matagalls, pero  sin que nadie te guíe, es muy difícil dar con ella. ¡una lástima!.

La gran panorámica.

En estas alturas el aire es limpio y resulta agradable respirarlo con plenitud.




Seguimos fotografiando todo lo que nos parece interesante fotografiar a medida que vamos realizando esta ruta. 



Llegamos finalmente a una pista más ancha que seguimos. El camino es un tranquilo y plácido itinerario.



Hacia el cielo.

En la parte baja, vemos escurrirse tímidamente un arroyuelo de aguas limpias y transparentes. Y junto al lecho del pequeño caudal, aprovechamos para una pequeña pausa… fotografías y alguna pieza de fruta.






El sol ha asomado finalmente por entre las nubes y va iluminando este gratificante entorno. 





A contraluze....

El ojo del objetivo.

Descansando junto al riachuelo...

Abandonamos el lugar y seguimos por el camino que lentamente va descendiendo.


El camino interrumpido.

Allá a lo lejos volvemos a ver Collformic. Ahora el sendero desciende bruscamente. Tenemos que poner en marcha los frenos de nuestras rodillas para no caer pendiente abajo. La bajada es realmente abrupta. Pero resistimos y llegamos a nuestro punto de partida.




Llegando a Collformic.

Son casi las dos de la tarde. Y a esta hora podemos decir que hemos concluido con evidente gloria nuestra subida al Matagalls. 



En rojo la ruta de Matagalls, no la del bakalao.