6/7/13

EL PEDRAFORCA. PEL REFUGI LLUÍS ESTASEN, COLL DEL VERDET, CIM DEL PEDRAFORCA,TARTERA. Ruta de Senderisme.


A las 5:30 de la mañana suena el despertador. Me levanto rápidamente, breve desayuno, breves acondicionamientos de material y tren hasta Sant Cugat, dónde hemos quedado para partir en dirección a Berga. Objetivo: subir al Pedraforca, una espectacular montaña de 2506 mts. de altura. 
El Pedraforca es una de las montañas más emblemáticas de Catalunya. Tiene una forma muy característica por sus dos grandes cimas separadas por un gran collado. La cima norte está compuesta por dos picos: el Pollegó Superior (2.506 m) junto al Calderer (2.505 m). La cima sur la conforma el Pollegó Inferior (2.445 m).  El Pedraforca se encuentra en la Sierra del Cadí, dentro del área del Parque Natural del Cadí-Moixeró.


Las espectaculares moles del Pedraforca.

A las 8:45 hemos llegado a nuestro destino, el "Mirador del Gresolet" una gran zona de aparcamiento dentro del Parc Natural, dónde comenzamos una ruta que va a resultar más complicada de lo que nos esperábamos en un principio.
Nuestro primer destino, será el Refugi Lluís Estasen.
y a medida que vamos iniciando el camino, rápidamente nos envuelven paisajes de gran belleza.




Subiendo hacia el refugio.



Comienzan leves subidas por senderos muy arbustivos, tranquilos y sombreados.




En unos quince minutos llegamos al Refugi Lluís Estasens. El lugar, situado en un verde prado entre las altas montañas invita a la calma y a la reflexión interior.


Refugi Lluís Estasens.

Interior.

Seguimos ruta hacia el cim del Pedraforca por el llamado "Coll de Verdet".




A medida que vamos ganando altura comenzamos a admirar los grandes horizontes, extendiéndose lejanos, neblinosos, etéreos...




Si levantamos la vista a nuestra izquierda podemos admirar las grandes moles pétreas que forman el impresionante macizo.


Massís del Pedraforca.

La subida en este momento, a pesar del continuo desnivel, es sólo un aperitivo de lo que está por llegar...


Subidas dificultosas...



La lejanía, a medida que vamos subiendo, se compone de multitud de cimas lejanas, unidas como un abrazo sutil que rodea la eternidad...




Algún rayo inesperado ha cruzado el cielo tormentoso y ha abatido bruscamente el tronco del primer árbol que ha encontrado...




Otros, sin más se han quedado sin su estructura interna, abiertos al tiempo y a la intemperie, como mudos testigos del paso del caminante.





Vamos enfilando subidas interminables, siempre rodeados de este ambiente indescriptible, de sensaciones lejanas, de olores, de luces y sombras...







El Pedraforca se encuentra allá al fondo, a una considerable distancia que lentamente va acortándose.




Desde esta altura podemos ver, allá a lo lejos el "Mirador del Gresolet", lugar de inicio de la ruta.










Vamos ganando altura. A nuestros pies se extiende todo un mar de verdes montañas que se elevan entre honduras y abruptos precipicios.


A gran altura.

Mirando a la distancia.



El sendero transcurre junto a una cavidad de la roca, una especie de "balma" sombreada y acogedora.




Hemos llegado a un lugar tranquilo donde una fuente detiene el tiempo del senderista. El agua está fresquísima, y nos ayuda a limpiarnos el sudor de la subida.




Son cerca de las 10:30 cuando decidimos parar a desayunar. Como siempre, vamos a lo típico, aderezado con  "xocolata" y una fruta.




Parece que hayamos hecho una zona de avituallamiento ya que el obligado paso de otros senderistas llama la atención poderosamente.


"La típica".

El desayuno nos ha sentado más que bien. Y renovados de fuerza continuamos nuestra ascensión y seguimos y seguimos, cada vez mas cerca de los imponentes peñascos rocosos. Realmente es una maravilla sentirnos tan cerca de esta naturaleza.


Las imponentes rocas del Pedraforca.





Allá a lo lejos, entre las rocas de la montaña vemos aún la existencia de hielo, una pequeña "nevera" que permanece todavía ajena al soleado día que disfrutamos.


El hielo "inderretible".





Llegamos al llamado "Coll de Verdet", lugar dónde se inicia la verdadera subida al Pedraforca. Estamos ahora a 2250 mts.


"Coll de Verdet".

Desde este lugar se puede ver allá a lo lejos el pueblo de Gósol y la cara sur de las montañas del Cadí.
Realmente la vista es de una grandiosidad indescriptible.


Gósol a lo lejos.

A partir de aquí, seguimos la ascensión en dirección a las altas peñas del fondo.


Continuamos subiendo.

Si miramos atrás, la vista es magnífica, realmente indescriptible. Grandes montañas elevándose, con intrincados precipicios que se hunden hacia todas partes...




A medida que vamos avanzando y mirando el camino realizado, nos damos cuenta de la la enormidad de esta naturaleza. El "Coll de Verdet" queda ya lejos.




A partir de aquí, comienza el ataque final hasta la cumbre del Pedraforca, llamada también "Pollegó Superior". La única manera de ir subiendo es mediante la "grimpada", es decir, ayudándonos de manos y pies, ir escalando las rocas. Necesitamos hacerlo con mucha precaución ya que cualquier descuido, puede resultar muy peligroso. Hay que andarse con mucho tiento.
Las marcas de pintura del PR, ayudan a orientarse en los lugares por los que debemos ir ascendiendo.


Primera grimpada.



El ascenso por estas rocas resulta especialmente peligroso  según en que épocas del año se realice la ruta. Si  las rocas están húmedas, hay que tener mucha precaución ya que estas son extremadamente resbaladizas.
Hay que realizar tres grimpadas importantes, mas dos descensos por las rocas, para llegar al destino, así que... a disfrutar lo mejor que se pueda.






En nuestra subida tenemos  la sorpresa de encontrarnos con un intrépido chavalito de 5 años subiendo como un arácnido. Lo acompaña su padre y dos hermanas que ascienden también con nosotros, ayudándonnos mutuamente. El niño, lo tiene claro... va por delante...




En algún tramo encontramos la ayuda de un cable para ir subiendo. Pese a esto, la precaución debe ser máxima.
Al día siguiente de nuestra ruta, leí en el periódico que un senderista tuvo que ser rescatado por una caída al intentar subir al Pedraforca. Así que ¡cuidadito!...


Con la ayuda de una cuerda...



El paisaje va cambiando a medida que vamos subiendo. Realmente, es impresionante. 

El gran abismo...



En uno de los puntos, vemos ya la gran "enforcadura", que hay entre el Pollegó Superior y el Inferior. Se trata de una gran "Tartera", que desciende a izquierda y derecha por la que deberemos bajar una vez alcanzada la cima. La de la derecha lleva hacia el pueblo de Gósol. Nosotros debemos ir hacia el otro lado.


"Enforcadura dreta"

Culminamos finalmente la cima del Pedraforca con sus 2506 metros de altura. El final, ha valido la pena, un final lleno  de gozo y satisfacción.


En la cumbre del Pedraforca, dando fe de la "hazaña".
Altura alcanzada.

Pero no estamos solos. Aquí han llegado previamente otros senderistas que hacen de la cumbre un campamento.
Todo el mundo picotea algo, otros fotografían, otros observan... para todos los gustos...






En el cim...

Descendemos de la cumbre. Nos espera aún un inesperado final... la terrorífica "tartera". Todo el mundo con el que hemos hablado, la ha definido como complicado. Veremos...


La gran "Enforcadura".
Observemos desde otra perspectiva el lugar por donde vamos a descender y su longitud...

La gran "Tartera" del Pedraforca.

El suelo de la tartera en su parte superior, está compuesto por piedras muy pequeñas que hacen que sea facilísimo resbalar. De hecho los pies se deslizan con gran rapidez sobre las piedrecillas, que impiden mantenerse con seguridad.




Realmente, nos encontramos atrapados en una especie de gran tobogán que desciende precipitadamente hacia un final ... imprevisible...



No hemos logrado afianzarnos aún yendo a la parte  lateral dónde existe mas vegetación. También otros senderistas encuentran serias dificultades en este descenso.




Empedrado...

Hago un cálculo aproximado de la longitud de esta "tartera", cercana a los 800 metros de longitud.




Muchas veces, las piedras, descienden con nosotros.
Lo que si está claro es que todo el mundo, tarde o temprano, va a resbalar. Hay que tomárselo con filosofía.


Doble caída...

Y vamos bajando lentamente, resbalando una y otra vez. Piedras y mas piedras que se deslizan interminablemente. Las botas se resienten por lo accidentado del terreno. Creo que van a sufrir algún percance...


Pisando fuerte...

Descenso de vértigo.

Obsérvese las magulladuras del intrépido caminante. Parecen las llagas de algún santo en perpetua pasión.


El santo caminante...

La vista resulta ya de lo más empedrada. Sólo veo piedras, incontables, eternas, infinitas. Piedras, piedras, piedras. Fatigosas piedras...



Mas piedras...


Otra caída llegando casi al final de la "Tartera"...

Finalizando la "Tartera".

Finalmente llegamos a un pequeño bosquecillo por el que se interna el sendero que lleva hasta el Refugi Lluís Estasen  situado a 1640 metros.


El sendero anhelado.

Ultimas señalizaciones.

Llegamos finalmente al refugi. Como una casa en la pradera, a esta hora de la tarde, se encuentra muy concurrida. Senderistas, escaladores, jóvenes acampados,  etc...
Algunos se refrescan tumbados en la yerba que rodea la casa, mientras un monótono riego por aspersión, difunde por doquier el aroma a tierra mojada.
(¡Si!, yerba está bien escrito. También se escribe así).
Un refresquillo y bajamos hacia el coche dando por terminada esta impresionante ruta. Son las 5:45 de la tarde.


Llegando al "Mirador de Gresolet".

Han sido 9,2 km. de recorrido, con un desnivel de 960 mts. Ruta preciosa, de gran belleza, magnífica. Recomendamos hacerla fervientemente. No hay pérdida posible, pero dejo un enlace de un tal Totnatura:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=450588


Ruta realizada.


16/6/13

DE SITGES A VILANOVA. Pels Colls de Miralpeix. Ruta de Senderisme.

Mañana de domingo, buena temperatura, cielo despejado, mes de junio.
Nos disponemos a comenzar una ruta que va a enlazar Sitges con Vilavova i la Geltrú, siguiendo en su mayoría el tramo del GR-92.
Son las 8:45 de la mañana cuando, situados justo al final del paseo marítimo de Sitges, comenzamos la andadura.


Paseo marítimo Sitges.

Junto al hotel Terramar, encontramos la Riera de Ribes,  donde son presentes algunas aves acuáticas. Destaca un precioso cisne que se pasea gozoso por sus aguas.


La riera de Ribes.

Una parella d´anecs.



La ruta sigue el trazado de la costa por los denominados "Colls de Miralpeix", cabos que se adentran en el mar formando peñascos con grandes acantilados y pequeñas calas de agua limpia y transparente.




Algunos tramos del camino pasan cerca de la vía del ferrocarril. El paso de los trenes a toda velocidad, está reñida con nuestra tranquila marcha.



Por el GR-92.

El paisaje sorprende por su belleza y encanto. Se respira el aire salobre y ese olor característico de mar. Toda una delicia que presagia la llegada del verano y nos hace sentir ya todas sus emociones.




En algunas ocasiones el sendero remonta hacia lo alto del peñasco cortado a cuchillo por el ferrocarril.




Las tranquilas calas por las que cruzamos hacen las delicias del afortunado que consigue llegar a ese paraíso escondido de la naturaleza.


  
Punta les Coves, Platja de L´Home Mort, Punta Desenrocada, Punta Grossa, son algunos de los nombres que forman el conjunto dels "Colls de Miralpeix".





Observando la ruta a seguir...

La Punta Grossa destaca por su perfil característico. Y allí al fondo de la cala, como agazapado y escondido vemos algo... una especie de "jaimas", y muchas, muchas tumbonas para tomar el sol...




Cuando descendemos de las peñas nos vamos encontrando de nuevo con la transitada vía de tren, cruzado laudo y veloz por máquinas de extraordinaria fuerza que remueven los cimientos a su paso, vibrando y desatando un pequeño terremoto.




Nos hemos acercado más a la cala de las "jaimas" y esto nos ha permitido observar con gran sorpresa por nuestra parte, este avanzado puesto.
En efecto, el lugar trata de atraer y capturar al incauto pajarillo despistado...


La "jaima" de enfrente.

He ahí la solución a los problemas de pertenencia. O estás a un lado o estás al otro. Si allí vas ya sabes lo que te encontrarás. Nosotros por si acaso, no vamos.


Los colores delatan.



El espectáculo que vamos dejando atrás, es simplemente soberbio. Allá van quedando los acantilados y las pequeñas calas, testimonio eterno, donde solamente se escucha el rumor de las aguas y el oleaje constante de los tiempos. 




En la altura de un "repechón" encontramos otro signo que evidencia la cercanía de un lugar que, fuera de toda duda, vamos a pasar por alto en nuestro recorrido.
Enhiesta se encuentra la banderola multicolor, en espera que el viento haga mover sus bandas multicolores, para tender la llamada al incauto que se arriesga desprevenido en este ambiente...
 
Abandonando el "repechón".

Cerca de las diez, acometemos con deleite el desayuno. Aprovechamos la sombra de un pinar cercano, para descansar y reponernos del camino.
Hace su aparición estelar una "coca amb xocolata", fiel acompañante desde un principio, en el trasiego de de estas travesías.


"Coca amb xocolata", ¡cómo no!.

Mirando al mar...

Aprovecha también el descansillo para trasladar al cuaderno, la sutil observación que se extiende en el horizonte infinito. De este modo traslada artísticamente los elementos que forman este conjunto de plasmación .


A la vista del horizonte.

Seguimos la ruta. Allá a lo lejos adivinamos ya el puerto de Vilanova i la Geltrú.


Vilanova i la Geltrú, más cerca.



Volvemos a recorrer el GR-92 justo al lado de las vías del tren. En el suelo encontramos una serpiente. Tiene una parte de la cola destrozada ya que seguramente la debió machacar el paso de un tren mientras esta cruzaba sobre los raíles.


La serpiente arrollada.



En otro punto del camino, vuelvo la mirada atrás como el bíblico Loth, que se giró para ver la ciudad de Sodoma y Gomorra. Y lo que se ve...
Menos mal que no me he convertido en estatua de sal y puedo seguir la ruta...




Estamos ya en Vilanova. La playa comienza a llenarse de bañistas domingueros que "aprovechan" el tiempo para tostarse bajo el indolente sol justiciero.



Bañistas junto al búnker de Vilanova.

Chumberas.

Junto a la playa de Vilanova, las flores del "Higo Chumbo" sorprenden por su belleza inusitada, bajo el tórrido calor de este verano que está ya próximo.






Pasamos junto al faro de Vilanova. A partir de aquí iniciamos la vuelta y emprendemos el regreso de nuevo hacia Sitges pero esta vez el camino nos conduce por una pista más interior, saboreando el bosque mediterraneo.


El far de Vilanova.

Ermita. Vilanova.



Matorrales y espinos son la tónica de este primer tramo de camino, tranquilo y risueño...


Matorrales mediterráneos.

Desde una elevación, podemos distinguir Vilanova, como lentamente, se va quedando atrás.




Seguimos por una pista cruzada de vez en cuando por alguna btt. Se trata del lugar denominado Fondo d´en Jaques.


 "Fondo de´n Jaques"

En un momento dado, nos desviamos de la pista principal para tomar un sendero rodeado de una fantástica vegetación que nos llevará hasta la "Fita de Miralpeix", el lugar más elevado del trayecto.


Sendero arbustivo.



Sitges aparece de nuevo a lo lejos. Buena vista y buen paisaje. Nos encontramos ya muy cerca de nuestro objetivo.


Sitges ... horizontalidad...

En un claro del sendero, nos encontramos con una construcción abandonada y grafiteada de desconocido ubicación y uso. Un pequeño enclave indescifrable.


Grafiteros de monte.

Hemos llegado a Sitges. Desde el promontorio final, vemos esta imagen incluyendo masía lacustre en medio de un campo de golf, el "campo de golf Terramar". El edificio se ha salvado para gloria de otros tiempos.


En el campo de golf...

El mar nos acompaña al final de la ruta. El sonido de las olas siempre produce una muy buena salud en nuestra mente y en nuestro espíritu, sosegando el ritmo de los tiempos.





Aquí dejo el trak de la ruta:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=4180364
En total 11,400 km. El autor es de un tal +50.

Ruta realizada.