22/12/12

DE BEGUES AL PUIG DE LES AGULLES. Per les CLOTES i el PARC NATURAL DEL GARRAF. Ruta de Senderisme.


Son las 8:30 de la mañana cuando comienzo esta ruta saliendo de la población de Begues en dirección al puig de les Agulles.
La temperatura es de 4ºC, y tengo que abrigarme bastante cuando me voy adentrando por los plácidos caminos del Parc Natural del Garraf.



La mañana invernal.

La humedad de la noche nos deja un ambiente invernal con bonitos detalles en las desnudas ramas de los árboles. 


La gota fría...



A los lados del camino nos vamos encontrando diferentes plantas como la savina, càdec, ginesta, botja peluda, mata, foixarda, romaní, càrritx, etc., etc...


Vegetación autóctona.

Camí. Parc Natural del Garraf.

A lo largo de la ruta voy encontrando las indicaciones precisas. Parece que esta vez no hay pérdida. Realizo la excursión con las indicaciones de nuestros naturistas Xavier Bayern y Cisco Guash del libro "Massís del Garraf i conques de l´Anoia, del Foix i del Gaià", y con unos alzados del ICC (Institut Cartogràfic de Catalunya).


A la Clota...

Avencs del Garraf.


Encuentro un pequeño sendero a la derecha del camino que  lleva a las ruinas de una antigua masía llamada la Clota. Doy una vuelta por las edificaciones que a juzgar por su extensión y tamaño, debíeron ser de grandes proporciones.


Masía de la Clota.

Ruinas. La Clota.

Junto al camino se encuentra un pozo, que debía proporcionar el agua necesaria a los habitantes de la Clota.


Pou de la Clota.



Sigo plácidamente la ruta en solitaria meditación monástica, cruzándome de vez en cuando con algún senderista, corredor de fondo y ciclistas en btt.






El "bruc d´hivern" cae sometido bajo mi cámara de fotos.


Bruc d´hivern.

Me adentro por un sendero muy bonito que va subiendo por entre una vegetación arbustiva muy interesante. Al poco me encuentro con una dilatada panorámica.




Al fondo se ve la población de Begues y en la lejanía las montañas de Montserrat.


Al fondo Montserrat.



Sender. Cap el puig de les Agulles.

El sendero ahora se empina mucho con un suelo bastante irregular.




Y finalmente llego al punto más elevado de esta ruta. Un lugar con un encanto especial desde donde se pueden disfrutar  unas panorámicas extraordinarias. El mediterráneo en toda su extensión, y diversas poblaciones, Gavá, Castelldefels, el canal olímpico, la desembocadura del Llobregat, el aeropuerto, Barcelona... en fín, toda la Serralada Prelitoral. etc. etc...
.

Dilatada panorámica desde el puig.

 Las rocas cársticas presentan un aspecto desafiante y sorprendente que enaltecen y magnifican este lugar.

Puig de les Agulles.



Belén en el puig de les Agulles.

Hacia el sur podemos ver el vertedero clausurado del Garraf y hacia el sur-oeste el cim de la Morella, el punto más elevado del Parc Natural del Garraf con 594 mts.



Desde las alturas....

 Mientras disfruto de la contemplación y la meditación en  este lugar, llega otro corredor. Hablamos un rato y aprovechamos para las fotos de rigor. Al poco otros dos con la btt. culminan la "ascensión". En fín, el puig de les Agulles es un lugar  imprescindible.



Vértex geodèsic. Puig de les Agulles.


Son las 10 y cuarto, hora de desyunar. Si, hoy también disfrutaré de la famosa coca, pero esta vez elaborada por mí. Coca de forner con sabor a anís. ¿Qué más se puede pedir?.


La coca famosa, artesanal...

Sigo ruta y desciendo del puig de les Agulles. Ahora consulto  la documentación del ICC para ampliar la ruta de Xavier Bayern. 
Al poco puedo ver en toda su magnitud una cantera horripilante que traspasa todos los límites de la conciencia humana, rompiendo la estructura de un paisaje y avergonzando a todos los que disfrutamos de la naturaleza.
No tengo palabras para describir esta sensación que me  invade al ver tamaña destrucción...
Pero dentro de poco iba a tener más sorpresas...


Cantera cerca de Begues.

Siguiendo la ruta, empiezo a encontrarme con... mis "amigos" los cazadores: El circo de los señoritos escopetados.
Parece que están realizando una batida de jabalíes. Hablo con alguno de ellos, apostados en puntos estratégicos de la montaña. Me dirijo a ellos preguntando sobre el posible peligro que supone su presencia y me tranquiliza diciéndome que no hay ningún problema...
Es la segunda vez que encuentro dificultades que me impiden realizar una ruta. La anterior ocasión fue en Collserola, pero ahora no tengo ganas de que vuelvan a incordiarme y al asegurarme, el primer cazador que no había problema, me interno por el camino.
Sigo por el camino y me encuentro con este cartelito.






Vuelvo a cruzarme con otro individuo que  mantiene una falta de respeto con mi presencia, y parece que es característica de esta calaña de cazadores desaprensivos que voy encontrándome esta mañana.
Como ya comenté en una anterior entrada de este blog "Del Garraf a Sitges", los cazadores son individuos que se creen los reyes del mundo con un arma al hombro. Serios, desaprensivos, dispuestos a disparar a lo primero que se mueva, en fin, para que seguir. Se les puede aplicar el dicho de "donde no hay mata, no hay patata".
Están al acecho de toda la vagüada en cuyo perímetro discurre el camino de mi ruta. De vez en cuando oigo algunos disparos a lo lejos.


La vagüada en el Parc Natural del Garraf.

Encuentro a otro de los apostados cazadores. Le vuelvo a preguntar por la seguridad del camino y ya me habla con tonterias diversas. No te preocupes, "tu mujer cobrará el seguro", me dijo en tono idiota entre otras de las muchas cosas incoherentes que iba soltando.
Un poco más abajo otro impresentable me vocifera desde unas rocas..

- ¿Porqué siempre haceis las cacerías en sábado, cuando la gente puede disfrutar de la montaña?- le pregunto indignado. ¿porqué no lo hacéis durante el resto de la semana?.
- ¿ Y tú porqué no vas a caminar otro día? - me dice.
- Mira...¿ sabes que?, no nos vamos a entender.- le solté .

Y seguí el camino con el cuerpo encogido por el mal trago que me transmitió toda esta hueste de indeseables con  escopeta.
¡ A la mierda!.

-


Al fín salgo del terreno delimitado y sigo la ruta de nuestros naturalistas. Ya veo cerca la población de Begues.


Begues al fondo.



La segunda floracxión del romero, de cuyas virtudes puede escribirse un libro entero, se realiza en invierno, por lo que puedo disfrutar de estos colores tan fotográficos.


Romer florit.



Llego a Can Vallés, una una gran masía en la loma de un cerro. La ruta está llegando a su fin.


Masía de Can Vallés.

Los campos invernales roturados a la espera de que asome la espiga dan ese tono ocre que compagina con plenitud con los árboles que los circundan. Realmente otro detalle de esta naturaleza tan distinta  en cada estación del año.


El color de l´hivern.

En definitiva, una tranquila ruta para olvidarse de las preocupaciones que nos acechan en nuestro devenir diario y para llegar a casa renovado y feliz.
Lástima del encuentro con los "señoritos de la escopeta"... 
No voy a extenderme más sobre este el tema.


Ruta realizada.

A esperar a la próxima...


12/12/12

LOBSANG RAMPA. A través de EL TERCER OJO. Through THE THIRD EYE.


¿Quién fue Lobsang Rampa?. El misterio nos ha perseguido durante años. Lo cierto es que atrapó felizmente nuestras tempranas mentes allá en los años de nuestra juventud.


Dr. Lobsang Rampa.

Tuesday Lobsang Rampa, tuvo la habilidad de traernos a occidente las lejanas ideas de un mundo muy distante y diferente al nuestro. Y con sus libros pudimos comenzar a soñar de nuevo en cosas que desconocíamos completamente y que no se enseñaban en la escuela.

 


El lama o supuesto lama, nos hizo soñar con templos, campanillas, monjes con túnicas de azafrán con las inseparables escudillas para el té y el tsampa, con las largas columnas de incienso elevándose por encima de sus cabezas rapadas, con las altas cumbres del Himalaya frías e inhóspitas , con las cometas al viento, con los cánticos y las trompetas para la oración haciéndose eco por todo el valle de Lhasa… en fín, todo un mundo que aún hoy, después de los muchos años transcurridos sigue viviendo en mi memoria, asomando de vez en cuando por esa ventana del consciente y recordando con cierta nostálgia aquellos años vividos que se van perdiendo en el tiempo.



Trompetas, címbalos, campanillas...

Cuántos días nos habíamos encerrado leyendo una y otra vez los libros que tanto nos apasionaron y nos maravillaron, intentando realizar aquellos ejercicios iniciáticos que nos explicaba con relativa sencillez.


Los incunables libros de Rampa.




No habían sido pocas las noches que nos acostábamos deseando iniciar un viaje astral, y nunca lográbamos separarnos del cuerpo y mucho menos contemplar el “cordón de plata”. Siempre nos fallaba la relajación y el ambiente poco propicio. Pero hacerse, sabemos que se puede.


El viaje astral.


La lectura de tan “preciados” libros nos llevaba en la imaginación a recorrer las lejanas tierras del misterioso Tíbet. Allá en las frías llanuras las caravanas de yaks eran los que suministraban las mercancías que traían desde la lejana India, así como la preciada manteca para utilizar en la elaboración del tsampa y para las lamparillas de los grandes lamasterios tibetanos entre los que destacaban El Potala, sede espiritual y política del Dalai Lama, el Templo de la Medicina de Chakpori, el Monasterio de Sera… etc. etc.


Rezando... con el Potala al fondo.

El Palacio del Potala en Lhasa.

Palacio del Potala. Estáncia.

Templo de la Medicina de Chakpori. 1920.

La madre del XIV Dalai Lama.

Monasterio de Sera.







Esperábamos con impaciencia recibir aquel libro comprado por correo que aún no teníamos y que nos prometía las claves para realizar experimentaciones como el viaje astral, la visión del aura, la hipnosis, la telepatía, y tratados de metafísica y religión lamaísta. En fin, todo un compendio de artes ocultistas y filosofía esotérica.




A los 15 años leí el libro “ La Sabiduría de los Antepasados”, luego “ El Tercer Ojo “ (1956), con aquella famosa frase que encabezaba el inicio “Soy tibetano, uno de los pocos que han llegado a este extraño mundo occidental...” . Por sus páginas desfilaba su maestro, el gran lama Mingyar Dondup, y también el lama Chinrobnobo y los numerosos acólitos de las lamaserías. "Mil Monjes, Mil Religiones", decía Lobsang Rampa en sus libros.



El famosísimo "El Tercer ojo".


En “ El Tercer Ojo “ y en otros se narra cómo fue educado para ser un monje-médico en el Monasterio de Chakpori, alcanzando el título de Lama y posteriormente de Abad de su orden. El relato continúa describiendo su viaje a China antes de la invasión del Tíbet por el ejército popular de China en 1950. En China estudiará medicina en la Universidad de Chunking, graduándose como médico cirujano.




 Aprende aviación por su cuenta, y se tiene que desempeñar como oficial médico de guerra durante la invasión japonesa derivada de la Segunda Guerra Mundial. Es capturado, llevado a Japón, interrogado y torturado por las tropas japonesas. Finalmente puede escapar durante el bombardeo atómico de Hiroshima. Llega a Rusia, viajando hasta Moscú, donde es detenido por los rusos, internado en la Lubyanka, torturado y vuelto a interrogar. Por último, vuelve a escapar cuando es deportado, y viaja por Europa hasta llegar a Francia y Reino Unido, donde se embarca hacia Estados Unidos, entrando de manera ilegal. Finalmente marcha hasta Canadá.

Lobsang Rampa.

Su bibliografía se compone de:


El tercer ojo (1956), El médico de Lhasa (1959), Historia de Rampa (1960), La caverna de los antepasados (1963), Mi vida con el lama (1964), Usted y la eternidad (1965), La sabiduría de los antepasados (1965), La túnica azafrán (1966), El camino de la vida (1967), Más allá del décimo (1969), Avivando la llama (1971), El ermitaño (1971), La decimotercera candela (1972), Una luz en la oscuridad (1973), Crepúsculo (1975), Tal como fue (1976), Yo creo (1977), Tres vidas (1977), El sabio tibetano (1980).


Más libros de Lobsang Rampa.
 
El libro imprescindible de Heinrich Harrer.

El explorador y aventurero Heinrich Harrer, autor de “Siete años en el Tíbet”, libro que recomiendo fervientemente, no se hallaba convencido sobre el origen del libro y contrató a un investigador privado de Liverpool, llamado Clifford Burgess, para investigar a Rampa. Según Burgess el autor del libro era Cyril Henry Hoskin, que había nacido en Plympton, Devon en 1910 y era el hijo de un fontanero. Hoskin nunca había estado en el Tíbet y no hablaba tibetano. En 1948, había cambiado legalmente su nombre al de Carl Kuon Suo antes de adoptar el nombre de Lobsang Rampa.

¿Cyril Henry Hoskin?. ¿Lobsang Rampa?

Enfrentado a las repetidos ataques de la prensa británica que le llamaba farsante y charlatán, Rampa se fue a vivir a Irlanda, luego a Montevideo, y finalmente a Canadá a fines de los años 60. Él y su mujer San Ra'ab se convirtieron en ciudadanos canadienses en 1973.




Entre expertos y aficionados al budismo tibetano y al esoterismo oriental se da por hecho que este lama tibetano ni fue lama ni fue tibetano. Philip Porter, que lleva diez años investigándolo, deja todas las posibilidades abiertas y recaba información por todo el mundo con el objetivo de poder resolver 'las incógnitas que rodean al extraordinario personaje'. 


Lobsang Rampa y su querido gato...

Lobsang Rampa murió en enero de 1981. Algunos incluso lo dudan. Su muerte coincidió con la de la madre del actual Dalai Lama: algunos ven en ello más que una casualidad. Rampa afirmaba haber conocido al XIII Dalai Lama, pero su sucesor el actual XIV Dalai Lama siempre que ha sido preguntado acerca de Rampa, ha afirmado no saber nada de él. 


Acólitos y novicios en una lamasería.

Pero lo único cierto de toda esta rocambolesca historia es la conclusión final a la que he llegado, y es es que con la lectura de sus libros pasamos horas y horas de maravillosos ensueños, anhelos, imaginaciones trascendentales, todo ello en torno a una taza de té a falta de manteca de yak y cebada tostada para el tsampa.


¿Quién nos puede quitar todo esto?.



 OM MANI PADME UM.

Los Textos Sagrados.

Podeis ampliar el "conocimiento" en:
 www.lobsangrampa.org  
 Y este vídeo... 


 
OM MANI PADME UM.