14/7/12

LES GORGES DE CABRERA D´ANOIA. SANT JAUME SESOLIVERES. PER CAL GALLEGO, SALT DELS CUPS, SALT DE LA MALA DONA, SALT DEL CARGOL I CAL FUSTER. Ruta de Senderisme.

En el curs mitjà del riu Anoia, a l´alçada de Cabrera d´Anoia, el riu es nodreix d´un seguit de torrenteres que son tan interesants com desconegudes. El punt d´inici de la caminada es can Gallego, una masía envoltada de conreus, de bosc, i propera al riu. Hi podem arribar des de la població de Sant Jaume Sesoliveres o bé per la banda de Canaletes (nucli principal de Cabrera d´Anoia).
Así comienza la ruta de nuestros ya habituales guías Xavier Bayer y Cisco Guasch del libro "Massís del Garraf i conques de l´Anoia, del Foix i del Gaià".

Can Gallego al fondo.

Son cerca de las nueve de la mañana cuando comenzamos esta ruta estival con un cielo bastante cubierto, pero con una temperatura muy agradable.
Exploramos en primer lugar un bosque singular muy cercano a can Gallego. Y digo singular por el tamaño de los pinos que crecen en el..


Bosc de can Gallego.

Junto al bosque, se encuentran los restos de un pino catalogado como árbol monumental. Al alcanzarle un rayo hace unos años, el enorme árbol murió. Los restos de su enorme tronco se encuentran en el lugar como testimonio de las proporciones cíclopeas alcanzadas por este.


El pí de cal Gallego.

Restes del pí de can Gallego

El pí de can Gallego. Abatido por un rayo.

De todas formas, algo debe tener el terreno ya que los pinos de este pequeño bosquecillo, alcanzan proporciones asombrosas.





Sin más dilación, comenzamos esta ruta que transcurre cercana al río Anoia. El GPS una vez más va a ser nuestro aliado incondicional. Nos acercamos al río y aprovechamos para una serie de instantáneas curiosas...



Fotografiando... margen río Anoia.

La mañana es tranquila para ir bordeando los esplendorosos campos de viñas y de cereal recién cosechado. De este modo, vamos avanzando tranquilamente por los caminos trazados.


Paisaje estival.

Riu Anoia.




Anecs. Riu Anoia.

El río nos va acompañando una  parte de la ruta. Lo vemos retorcerse a veces desde lo alto de una colina.


Riu Anoia.

Observación prismática.

Desde lo alto... Rio Anoia.



Después de este recorrido fluvial, llegamos a  cal  Codony, una masía medio derruida, con una vegetación que la está comenzando a cubrir.


Cal Codony.

Desde aquí, el camino discurre plácido hacia una zona boscosa por la que nos vamos a internar en breve.



Hemos llegado a la parte boscosa de la ruta. Aquí, comenzamos a escuchar el ruido constante de las "chicharras" veraniegas. Este ruido es producido por estos insectos por una frotación  de  las alas en el abdomen. Así, consiguen aumentar la ventilación y compensar la temperatura del ambiente.


La "quebrada" del diablo...

Vamos descendiendo por un sendero entre los árboles hacia un lugar denominado "salt dels Cups".
El lugar tiene una vegetación arbustiva muy abundante. I realmente, como dice el libro de nuestros guías, parece muy bien, una selva amazónica.

Salt dels Cups.



Podemos ver todo el barranco excavado por las aguas de un riachuelo de una sorprendente belleza. Las tierras areniscas son propicias para esta erosión de las aguas fluviales.

Llegamos a la parte alta del "salt dels Cups". Aquí vemos la erosión de la roca debido a la corriente del agua, que ahora no baja demasiado abundante.

El agua desciende. Salt dels Cups.

El lugar resulta ideal para desayunar. No lo pensamos dos veces, y montamos rápidamente el campamento. Y... ¿qué sale de las mochilas?. Se adivina al punto. La famosísima "coca de l´Ordal", ¡cómo no!.  y con "xocolata"... 
...todo en uno...


Presto al desayuno...

Coca amb xocolata. De l´Ordal !

Unas piezas de fruta ponen el colofón a este desayuno campestre.
Abandonamos el lugar en busca de un sendero que nos lleve a la parte baja del barranco y poder contemplar desde el mismo lecho del arroyo la magnitud del escarpado.


Barranc del Salt dels Cups.

Una vez hallado el sendero, decido bajar con mucha precaución. Mi compañero decide quedarse tranquilamente para disfrutar de las chicharras. Yo, con mucha precaución decido bajar. En algunos tramos resulta con cierta dificultad debido a que hay que deslizarse por grandes rocas que se interponen en el empinadísimo descenso. En poco tiempo llego al lecho del río, y como de una tupida selva se tratara, avanzo medio agazapado por la senda cubierta de exuberante vegetación.
Llego finalmente al pié del “salt dels Cups”. Realmente la caída es magnífica. El agua desciende erosionando las laderas formando caprichosas formas, hasta caer en un pequeño embalsamiento de agua.


Salt dels Cups.



El agua que desciende... Salt dels Cups.

La selva amazónica en el salt dels Cups.

Vuelvo en busca del sendero que me va a llevar de nuevo a la parte alta de la montaña donde me espera mi compañero. Le doy cuatro voces para avisarle de que voy a ir subiendo.


Barranc del salt dels Cups.

En poco tiempo llego de nuevo junto a él. Lo encuentro tranquilamente dibujando y pintando una acuarela.
¡Impresionante! .





Una vez secado el papel, proseguimos el camino por la pista que seguíamos desde el mas de Codony.


Hacia el siguiente paso...

Llegamos al pas de la Mala Dona. Aquí podemos también observar un escarpado barranco que transcurre allá abajo cubierto por la maleza y la vegetación.


Pas de la Mala Dona.

El lugar es tranquilo. No nos hemos cruzado con nadie durante toda la mañana. Bien pasado el mediodía seguimos por el mismo camino.
Este va estrechándose y vamos siguiendo rodeados de vegetación.

Cola de caballo. Buena infusión...



Mariposeando en el barro del arroyo.

Encontramos a nuestra izquierda un nuevo sendero que seguimos momentaneamente. Este sendero nos va a llevar a otro lugar conocido como “salt del Cargol”, Tiene parecido con el visitado anteriormente, y por donde se deslizan las aguas del riachuelo antes de despeñarse hacia el barranco.




Salt del Cargol.

Realmente, sorprende el lugar por la cantidad de vegetación que lo cubre todo. Ignorábamos completamente la existencia de esta curiosidad natural en este lugar que es muy desconocido por los senderistas.


Barranc del salt del Cargol.

Volvemos de nuevo al sendero que estábamos siguiendo. Este nos llevará al cabo de unos minutos hasta un campo de viñedos.



Cerca de este campo, se encuentra can Fuster de la Bleda, otra pequeña masía abandonada y medio derruida.
Seguimos por un camino rural asfaltado. Este proviene del pequeño núcleo de Canaletes.


Como indica... can Fuster...


A medida que vamos bajando por él, podemos contemplar toda la extensión que hemos recorrido desde que dejamos can Gallego.




Y a este punto de partida llegamos cuando son cerca de la 13:30 de la tarde. La masía se extiende en varias edificaciones, en medio de los campos de cultivo. 



De nuevo can Gallego.



Al fondo de la campiña, entre  los verdes viñedos, aparece plácida y solitaria la ermita románica de Sant Nicolau del Tretzè, siglo XI. 


Sant Nicolau de Tretzé.


Vinyes. Can Gallego.

Aquí damos por concluida esta excursión.
Por último, nos acercamos de nuevo al margen del rio Anoia en busca de un posible sendero que no logramos encontrar, y que según nuestro guía hubiéramos tenido que seguir durante la primera parte de este trayecto. 


Gotas de lluvia en... el río Anoia

No encontramos vestigio de ninguna senda.Nada de nada. Quizá con el tiempo haya desaparecido. Evidentemente, pasar por el río, en este punto, resulta impracticable.
Km. recorridos 10 aprox. 
Imagen fluvial. Rio Anoia.

Acuarela de ruta.

Ruta realizada.

Ruta realizada. Detalle.

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